La Copa del Mundo de 2026 comenzó a perfilar sus primeros cruces de eliminación directa y, aunque aún faltan jornadas por disputarse en la mayoría de los grupos, los resultados registrados hasta ahora permiten vislumbrar un escenario en el que México tendría un duelo de alta exigencia en los dieciseisavos de final: España.
La nueva edición del torneo se juega con 48 selecciones distribuidas en 12 grupos. Los dos primeros lugares de cada sector avanzan directamente a la siguiente ronda, mientras que los ocho mejores terceros lugares completan los 32 equipos que disputarán la fase eliminatoria.
A diferencia de formatos anteriores, el sistema establecido por la FIFA incluye una matriz con cientos de posibles combinaciones que determina algunos de los emparejamientos. Por ello, el rival de varios líderes de grupo depende de qué selecciones consigan clasificarse como terceros lugares.
En el caso de México, la victoria por 1-0 sobre Corea del Sur en Guadalajara, sumada al empate entre República Checa y Sudáfrica, le permitió asegurar el liderato del Grupo A con seis unidades.
Así marcha el sector:
Grupo A
México, 6 puntos (+3)
Corea del Sur, 3 puntos (0)
República Checa, 1 punto (-1)
Sudáfrica, 1 punto (-2)
Con esos resultados, el Tricolor ya tiene garantizado disputar su partido de dieciseisavos el próximo 30 de junio en el Estadio Ciudad de México.
La identidad de su rival, sin embargo, sigue sujeta a las combinaciones de los mejores terceros lugares. Si la fase de grupos terminara en este momento, el tercer puesto del Grupo H correspondería a España, que inició su participación con un empate sin goles frente a Cabo Verde.
La combinación vigente de clasificados colocaría precisamente al tercer lugar del Grupo H frente al líder del Grupo A, lo que abriría la posibilidad de un enfrentamiento entre mexicanos y españoles en la primera ronda de eliminación directa.
Sin embargo, el panorama aún puede modificarse. Solamente dos grupos han completado dos jornadas y los movimientos en la tabla de terceros clasificados son constantes.
Entre las selecciones que actualmente ocupan esas posiciones aparecen Escocia, Paraguay, Países Bajos, Bélgica, Portugal, España, República Checa y Bosnia y Herzegovina. Cualquier cambio en esos sectores alteraría automáticamente los cruces.
Con el panorama provisional, los dieciseisavos de final ofrecerían varios partidos atractivos. Países Bajos enfrentaría a Marruecos en Monterrey, Alemania se mediría a Escocia en Boston y Brasil chocaría con Suecia en Houston.
También sobresalen posibles encuentros entre Costa de Marfil y Francia, Inglaterra frente a Portugal, Uruguay contra Austria y un duelo sudamericano entre Colombia y Paraguay.
Mientras la fase de grupos continúa, México ya tiene asegurado el primer objetivo: avanzar como líder. Ahora, la atención se centra en conocer qué selección aparecerá finalmente en su camino rumbo a los octavos de final.
Por ahora, España es el rival que marca el cuadro, pero en un Mundial con 495 posibles combinaciones de terceros lugares, todavía quedan varios resultados capaces de modificar el destino del conjunto mexicano.