“Si el diablo existiera, tendría forma de iPhone y redes sociales”: Scott Galloway alerta sobre el aislamiento digital
8 hours ago
2
PROTECT YOURSELF with Orgo-Life® QUANTUM TECHNOLOGY
Orgo-Life the new way to the future Advertising by Adpathway
El verdadero riesgo de la inteligencia artificial, no son las armas autónomas, sino la soledad algorítmica diseñada para secuestrar la atención y monetizar la falta de contacto humano, sentenció en Scott Galloway durante su visita a México. El profesor de marketing en la NYU Stern School of Business y autor de bestsellers, también cuestionó a líderes mundiales por no ayudar a unificar e invitó a vivir y conectar más con el mundo real.
El diseño de las plataformas digitales está enfocado en arrancarte un segundo más en la pantalla, mismo segundo que te es arrebatado de la realidad, todo a expensas de la interacción humana.
“Si el diablo existiera para destruir a nuestra especie, tendría la forma de un iPhone y las redes sociales” afirmó Galloway, subrayando una contradicción en la élite de Silicon Valley: los que controlan la tecnología tienen algo en común: no dejan que sus hijos estén frente a una pantalla ni usen redes antes de los 16 años.
Pidió a jóvenes de México priorizar los trabajos presenciales y rechazar el confinamiento, al menos al iniciar sus carreras por las relaciones humanas que se pueden construir y el tacto con el mundo real. Ante la pregunta sobre la vulnerabilidad de los trabajos ante las últimas tecnologías, menioncó que para él los trabajos más vulnerables son los que se pueden realizar fácilmente a remoto.
“Si hubiera una habilidad que pudiera darle a mis hijos sería la del Storytelling” refiriéndose al poder de poder hablar en público, expresar ideas y socializar para generar capital relacional.
¿CÓMO SÍ UTILIZAR LA IA?
Frente a la narrativa catastrófica que rodea a la inteligencia artificial, el también estrategia de marcas, descartó que esta vaya a aniquilar el mercado laboral, señalando que la alarma responde más a un “Narcicismo de la industria tech” para inflar su valor que a un colapso real de las plazas de trabajo.
“No estás compitiendo contra la inteligencia artificial, estás compitiendo contra alguien que sabe usarla”, sentenció en Scott sosteniendo que la herramienta terminará creando más empleos de los que destruya a largo plazo.
Un método práctico de uso es la “estrategia de segundo monitor”, una práctica que el también asesor del New York Times utiliza para su día a día. Este método utiliza a la IA para tareas operativas como organizar correos, retar borradores de texto, sin entregar todo o cederle el criterio creatico. “La IA no tiene sex appeal. Redacta primero tú y luego utilízala para ajustar”, mencionó.
LIDERAZGO DOMINADO POR HOMBRES VIEJOS
Al autor del Best Seller “The Four”, le preocupa que gran parte de nuestro liderazgo mundial está siendo dominado por hombre sviejos que no quieren irse. “¿Quieren saber cuál es el mayor peligro en el mundo en este momento? Son los hombres viejos que no se van”, refiriéndose a líderes políticos y tomadores de decisiones.
Galloway recurrió a la Copa del Mundo como una metáfora de la humanidad: mientras la gente común de distintas naciones convivía y compartía como muestra de una buena voluntad cara a cara, las cúpulas políticas y las redes sociales maximizaron las diferencias y siembran fracturas artificiales.
“Hace falta una generación de jóvenes que tome el manto del liderazgo y renueve alianzas entre las democracias. Por lo que destacó la necesidad actual de personas que entiendan las nuevas tecnologías con sus pros y contras y que, con total franqueza pida a los mayores hacerse a un lado” recalcó ante más de 10 mil jóvenes.
CRISIS DE MASCULINIDAD Y EL PELIGRO DE AISLARSE
Advirtió que la extrema derecha está pidiendo volver al machismo de los años 50, mientras que la izquierda progresista le está diciendo a los hombres jóvenes que ellos son el problema. Por lo que alertó del distanciamiento de los hombres jóvenes de la vida civil y afectiva atrapados en una dinámica de soledad entre videojuegos y redes sociales.
Ante ello, cuestionó tanto a los discursos que proponen regresar a roles machistas como tradicionales como aquellos que desestiman las dificultades de los varones jóvenes. Planteó un código ético basado en cuatro pilares: capacidad para generar sustento económico, compromiso irrestricto de proteger a los grupos vulnerables, búsqueda de relaciones sanas y una vocación constante de servicio a la comunidad.