El triunfo de los candidatos demócratas a Gobernadores en EU significaría un freno a las exportaciones de equipo de cómputo de México a ese país que alcanzaron ya cerca de una tercera parte del total en este año.
Se trata de las ventas externas de productos agrupados en la partida arancelaria 8471 del Sistema Armonizado de Designación y Codificación de Mercancías, que en el periodo enero-agosto del 2026 (datos más recientes disponibles del Banxico) sumaron 132 mil 446.7 millones de dólares, el 28.7% de las exportaciones totales a la Unión Americana en ese periodo, de 461 mil 205.5 millones.
Esa partida comprende, principalmente, computadoras portátiles y de escritorio; unidades de procesamiento (CPUs); servidores; unidades de memoria, y determinados periféricos.
En los primeros ocho meses del 2025, el lapso comparable, las ventas al vecino país de estos productos habían alcanzado los 42 mil 155.9 millones de dólares, por lo que el incremento anual en el 2026 ha sido de 214.2%.
Fue precisamente el año pasado, con un aumento del 121.8% anual en los meses de comparación, cuando inició el “boom” de las exportaciones de equipo de cómputo con alto contenido de componentes provenientes de Asia, especialmente de Taiwán y Vietnam, según muestran las estadísticas de comercio exterior del Banxico.
El despegue de estas exportaciones se dio precisamente con el auge de la construcción de centros de datos para Inteligencia Artificial que promovió la Administración Trump.
Sin embargo, ahora experimentaría un freno ante las crecientes dudas de los inversionistas sobre este sector que ocasionado un desplome en las acciones de las empresas relacionadas luego de que candidatos demócratas a gubernaturas en EU ganaron en la semana las elecciones de medio término.
En un análisis, Banco Base refiere que hasta ahora el 75.4% de las exportaciones de equipo de cómputo de México a EU se ha dirigido a estados con gobierno republicano.
”(Pero) a partir de enero del 2027, el 98.0% de las importaciones de equipo de cómputo desde México llegará a estados con gobierno demócrata”, señala y recuerda que los candidatos de ganadores se comprometieron durante sus campañas a mayores regulaciones para la construcción de centros de datos.
Refiere que, por ejemplo, Gina Hinojosa, próxima Gobernadora de Texas, propuso una pausa para la construcción de centros de datos hasta que los texanos puedan decidir si se instalan en sus comunidades basándose en una nueva legislación.
Por su parte, Amy Acton, próxima Mandataria de Ohio, propuso que todos los costos de instalación y operación de centros de datos corran a cargo de los inversionistas, y no haya subsidios.
Hizo hincapié en que la inversión en energía deberá correr a cargo de las empresas y se evaluará el impacto de su mayor uso sobre el resto de los consumidores.